Ofrenda prehispánica maya, cómo era

Ofrenda prehispánica maya, cómo era

Ofrenda prehispánica maya. La celebración en los mayas era distinta a la actual
Ofrenda Maya
Ofrenda Maya
Héctor Ledezma | 16/10/2019 07:00

La celebración del Hanal Pixán, que es la comida de las ánimas tiene raíces en costumbres católicas.

Asimismo, tiene derivaciones de celebraciones celtas y rasgos mayas prehispánicos.

VER: Cómo se celebra el Día de Muertos en Yucatán

Las costumbres fueron sufriendo cambios con la llegada de los conquistadores y los misioneros, quienes adecuaron las antiguas tradiciones a las creencias religiosas.

En algunas poblaciones mayas las ofrendas a los difuntos se realizan a los ocho días de las fechas “oficiales”, o bien al finalizar el mes de noviembre, lo que es conocido como “biix”.

En el Hanal Pixán es una tradición del pueblo maya que se lleva a cabo para recordar de una manera especial a los amigos y parientes que murieron.

El primer día se dedica a los niños y le llaman “u hanal palal”.

El segundo día, 1 de noviembre, está dedicado a los adultos muertos y le llaman “u hanal nucuch uinicoob”.

El tercer día es el “u hanal pixanoob” llamado en algunos lugares misa pixán, porque ese día se aplica una misa dedicada a las ánimas, por lo general en el cementerio de la población.

Los mayas prehispánicos no tenían una fecha fija o establecida para celebrar o conmemorar a sus muertos.

Enterraban a sus muertos al interior de los basamentos de sus casas, o aprovechando oquedades como cavernas, cuevas e inclusos cenotes y en casos extraordinarios construyendo edificios exclusivos para conservar cadáveres de personas especiales.

Los mayas prehispánicos les rendían a diario algún tipo de ofrenda a sus antepasados muertos en espacios designados al interior de sus viviendas. 

No existía la idea del regreso de los muertos en ninguna fecha.

En la época de la evangelización y la colonia los mayas elaboraban la mesa con ramas de la planta X’colonché y cuatro horquetas hechas de la madera del árbol kivis.

En la actualidad se pone la mesa de cualquier material, tanto para los niños, los adultos o la mesa del ánima sola.

Los materiales tradicionales que generalmente se usan sobre la mesa suelen ser de barro, arcilla, madera y cuencos hechos a partir del fruto del Árbol de Jícara conocidos genéricamente en la región como jícaras. 

El significado del mantel es atribuido a las nubes, esto es resultado de la mezcla transcultural ocurrida durante la colonia, puesto que mientras que la cosmovisión dicotómica europea/cristiana contempla la existencia de un cielo y un infierno, la cosmovisión maya era más rica, contemplando la existencia de trece cielos superiores y nueve inferiores (el último de estos llamado Mitnal). Mientras que para los niños este mantel es de colores alegres (debido a el carácter festivo y juguetón de sus almas) para los adultos es blanco o gris, en señal de respeto y solemnidad.

Seguramente el elemento más característico en la celebración es el Mukbil pollo o pib (enterrar o enterrado en lengua maya).

Se trata de una especie de tamal o pastel de maíz, relleno con guisos hechos con carne y especias diversas, mezcladas en un caldo espeso de maíz. 

Entre las bebidas que se colocan en el altar están el Sa, atole, palabra de origen náhuatl; ak sa: atole nuevo; cikil sa: atole con pepita; tan chucuá: desleido de masa con chocolate. 

 

Existe la creencia de que algunos días antes de la ceremonia las almas vienen para lavar sus ropas y prepararse para recibir los homenajes.

VER: Qué es el Hanal Pixán, Día de Muertos en Yucatán

Con información de Los Sabores de Yucatán